En cuanto al compañero Ser... en el medio centro, ahí repartiendo juego a diestro y siniestro con su sutileza innata, el tiki-taka personificado. Centro neurálgico y geométrico al que siempre recurrir.
Habría que mirar un poquito más adelante hasta encontrar al fino D+ en la media punta, con su calidad excepcional, sacando petróleo de cualquier opción por elemental que esta sea.
Nuestro Sombrerero preferido no podría sino ocupar la posición de matador, imponiendo respeto con su sola presencia, capaz de convertir la pequeña oportunidad en inolvidable magia para nuestras retinas.
En lo que se refiere a mí, ya que de momento no disponemos de plazas libres en el banquillo por falta de efectivos, me ubicaré pacientemente bajo la portería, es un lugar cómodo y de poquito esfuerzo, acorde a mis posibilidades. Confíando en que Xuanante no permita que tenga que hacer uso de mis capacidades.
Pero el equipo está todavía incompleto. Faltan bregadores, hombres de banda, peleones natos, algún exponente de la escuela sudamericana, un guardameta de garantías y algún que otro toque femenino que le dé la lógica aplastante que a alguno que otro nos falta.
La decoración del vestuario va por buen camino, me gusta el color de las paredes (casi tanto que me recuerda al de mi habitación), con unos bancos, una mesa camilla, un par de posters, un plasma de 40 pulgadas y un modesto sistema de vídeo/sonido ya estará más que adecentado para pasar buenos ratos.

Las provisiones corren de cuenta de l@s nuev@s, como los donuts en la NBA.